¿Soluciones ligeras o masivas?

¿Qué es preferible? La Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (DEEE, conocida como EPBD), prescribe el cálculo del potencial de cambio climático (por ahora sólo el cálculo) en los edificios mayores de 1.000 m2. Habrá que determinar los kg de CO2 eq/m2 en cada etapa de vida del edificio.

El pasado 30 de enero ASA circuló el evento ARCE 2050, Arquitectura Cero Emisiones, del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, sobre la descarbonización en edificación. Se trató de la Directiva, y se presentaron casos de éxito. De estos, la transformación de 530 viviendas en Burdeos no parece completo y no parece referencia adecuada, pero es de señalar el de Palma de Mallorca  de Carles Oliver y sus compañeros, en cuya descripción se puso de relieve la inspiración y respeto tradicionales, interpretados con visión actual y, ¡por fin!, estrategias pasivas de lucha contra el calor, especialmente la inercia térmica.

La lucha contra el calor va a ser determinante; en nuestro país el consumo eléctrico máximo está en julio, y el fenómeno del calentamiento está aumentando, también en el norte europeo. ¿Cuál es la estrategia contra el calor? No basta con equipos técnicos eficientes y aislamiento térmico (siempre bueno, pero no suficiente). La tradición enseña que deben ser pasivos de sombra, control de luz y sol, ventilaciones cruzadas, enfriamiento nocturno e… inercia térmica.

Es difícil conseguir una buena inercia térmica sin masa en los materiales. Se conocen aplicaciones de materiales de cambio de fase (en el edificio Induva de Valladolid, por ejemplo), pero de resultados aun no comprobados. Por otra parte, se está desarrollando un enorme interés por el uso de madera en estructura y cerramientos, material muy ligero y favorable para el cálculo del potencial de cambio climático, pero cuyo uso no es tradicional en estos lugares, y no por falta de razón.

Conclusión: en el cálculo del potencial de cambio climático es probable que las soluciones de gran inercia térmica, masivas, idóneas como estrategia de enfriamiento, se vean perjudicadas frente a soluciones ligeras y de madera, ajenas a las tradiciones de lugares de clima continental.  Esto puede ser un elemento de distorsión en el balance de las mejores soluciones bioclimáticas. Habrá que estar muy atentos a las metodologías de cálculo.

(En la foto, el edificio del SEPES, del arquitecto Moreno Barberá de 1970.en Madrid, c/ Víctor de la Serna 43).